▫ Onomástico de dos teatinos extraordinarios: Padre Valentín Arteaga, C. R., Prepósito General de la Orden y Monseñor Valentín Miserachs, Presidente del Pontificio Instituto de Música Sagrada
R. P. Cayetano Rossell, C. R. (edición impresa) ~ Miércoles, 25/marzo/2009
14 de febrero de 2009
En el Onomástico del Prepósito General de la Orden y del Presidente del Pontificio Instituto de Música Sagrada, ambos bautizados con el nombre de «Valentín», todos comprenderán que la Secretaría General de la Orden y su órgano informativo Mundo teatino se imponga un reverente silencio. Se limite a insinuar, conscientes que todos los que militamos bajo las banderas del buscar primero el reino de Dios y su justicia sabremos encomendar a Dios a nuestros hermanos y felicitarles con hechos no con palabras.
Los Teatinos de Roma, felices de tenerlos al alcance de la mano y siempre a disposición en nuestros júbilos y gozos, en nuestros momentos de de crisis y desánimo, besamos sus manos y le decimos al que es el Supremo Pastor del rebaño, nuestro Señor Jesucristo:
Señor, luz de tu Pueblo y Pastor de los hombres que has confiado a nuestros hermanos Valentín Arteaga y Valentín Miserachs la tarea de apacentarnos con su predicación e iluminarnos con su vida y ejemplos, haz que, fieles a sus enseñanzas, mantengamos siempre vivo en nosotros el fuego del amor a Ti y a nuestra Vocación Teatina.
A san Valentín, sacerdote romano, que vivió en el siglo III de nuestra era, lo recuerda el Martirologio Romano, en esta fecha 14 de febrero, con un elogio muy escueto:

«En Roma, en la vía Flaminia, junto al puente Milvio, san Valentín.»
Nada más. Eso indica que los detalles sobre su vida se enredan en la bruma de la leyenda y que será difícil toparnos con la luz de la verdad.
“Santo Patrono de los enamorados” es también el patrono de Abriola, Potenza, Basilicata (Italia), cuya efigie labrada en madera y de estilo barroco, trasladamos a estas páginas. Habiendo sido Abriola, en siglos pasados, una etapa importante de la Vía Hercúlea por donde transitaba toda clase de caminantes, es muy probable que se haya querido enriquecer la Iglesia con reliquias del Santo –una urna y tres tecas, todas certificadas con sendos documentos pontificios– y así convertir el lugar en un centro de peregrinaciones. El 7 de febrero de 1998 se inauguró una monumental puerta de bronce dedicada al Santo Patrono.


