▫ Iranzu 2009 | Primer Capítulo General Teatino en España
R. P. Cayetano Rossell, C. R. (edición impresa) ~ Martes, 19/mayo/2009
15 de mayo de 2009
A 30 días del Capítulo General Teatino
¿Por qué en Santa María de Iranzu, Municipio de Abárzuza, Navarra (España)? Nos lo preguntamos cuando se celebran los 100 años de la Refundación Teatina, querida por san Pío X en 1909 y 1910, y celebramos los 450 años del tránsito al cielo de nuestro Cofundador, el venerable Juan Pedro Carafa, después Obispo de Roma con el nombre de Paulo IV (1555-1558). Recurre el 3 de junio del presente 2009 los 200 años exactos del sacrificio, por Dios, por la Patria y el Rey, de Joan Gallifa i Arqués en el parque de la Ciudadela de Barcelona, donde hoy tiene su sede el Parlamento de la Generalitat de Catalunya, a punto de iniciar el 28 de noviembre de 2009 el IV Centenario de Lorenzo Scupoli. Lorenzo Scupoli es el teatino más conocido en el campo de la espiritualidad cristiana de los siglos XVII y XVIII. Es el autor de El Combate Espiritual, publicado desde 1589, sin solución de continuidad, en casi todos los idiomas del mundo.
Responde el Prepósito General, al cumplir su primer sexenio al frente de la Orden, en su Carta Convocatoria del 14 de septiembre de 2008:
«Es de suponer y esperar que el ambiente retirado y recogido del Monasterio de Iranzu nos deparará las condiciones propicias para la reflexión sosegada y profunda que requiere todo Capítulo General. Ello es la única razón que me ha movido a convocarlo en esa casa.»
Oculto en el valle de Yerri, en una zona apartada entre montañas, se encuentra el Monasterio de Santa María de Iranzu, prestigiosa abadía cisterciense construida entre los siglos XII y XIV por y para los hijos de san Bernardo, bajo la protección de los reyes de Navarra. Su claustro gótico, elegante y austero, junto con la iglesia abacial de puro estilo cisterciense es uno de los lugares más bellos del monasterio, una invitación, hecha en voz baja, a descubrir las dependencias de este antiguo cenobio que, restaurado a partir de 1942 por la Diputación Foral de Navarra, fue entregado para su disfrute a los teatinos que lo estrenaron oficialmente el 26 de mayo de 1946. Una atmósfera gozosa de paz y serenidad invita al reposo del espíritu y a la reflexión religiosa de quienes buscan a Dios, quizás sin darse cuenta, en el silencio y la paz de un noviciado teatino.
Al visitante se le aconseja no perder la oportunidad de conversar tranquilamente con los padres teatinos. Son los testimonios vivos del Dios que se deja hallar en el silencio de una gruta, en la brisa de una tarde apacible de verano.


